Verdades de la vida (X)
septiembre 1st, 2010Hipo y migraña, no hacen amistad.
Una de mis grandes frustaciones de la infancia, era no poder ser boy scout. La otra, no tener el libro gordo de petete.
Re polirubro la nena.
La tercera es la vencida. Lo que pasa que no me acuerdo si esta es realmente la 3ra vez que resucita este blog…
Cuando era chica, para mà era completamente evidente que el que estaba adentro del traje de Chucaba era Jeff Bridges.

Les voy a contar algo que sé hace bastante (que me lo contó mi mamá, porque mi mamá está en todo, pero en TODO, eh?) y que es una ñoñada total, pero como que queda fashion justamente hoy. Porque resulta que voy y me fijo en los cines cuáles son los estrenos y veo que finalmente le llegó el turno al Sherlock Holmes de Guy Richie, entonces me parecio RE COPADO comentar asÃ, como muy a la ligera (tipo aviva giles del capitán intriga) que el personaje de House, Gregorie House, Doctor House, está basado en Sherlock Holmes. Resulta ser que el autor de House es fanático de Sherlock y en forma de “tributo” dio muchas caracterÃsticas de este a su personaje. Y a las pruebas me remito:
Googleando un poco, van a encontrar un montón más de data referente a este tema, porque bueno, no descubrà la pólvora, chicos. Si mi mamá lo leyó en una revista del cable canal!
Las mujeres consideramos irrefutables algunos hechos que repetimos cual mantras, más allá de que la ciencia, la filosofÃa, la religión o los consejos de la abuela lo desmientan. Algunos ejemplos:
- para las rubias todo es más fácil
- no importa que me lastimen, si son lindos y me quedan bien
- te trata mal porque le gustás y no puede admitirlo
- el pantalón se achicó al lavarlo, aunque vaya por el lavado nro 323
- va a llamar, va a llamar, va a llamar
- ya sé que necesito sólo uno, pero 3×2, no lo podÃa desaprovechar
- el lunes empiezo
Aún en vacaciones, la menta creativa nunca se detiene. Esto reflexioné la semana pasada cuando, luego de colgar la ropa, noté el orden peculiar que le habÃa dado a las prendas:

qué escala cromática, papá!
Necesito saber dónde queda el Atelier de la excelentÃsima Marta MinujÃn.
Gracias.
Hace rato que quiero contar que vi dos pelÃculas. Dos de esas pelÃculas chiquitas, independientes y geniales. De esas que terminan y no te podés mover de donde estás, pero sin embargo tu cabeza esta moviéndose para todos lados y el corazón como que se te para un poquito y después vuelve a arrancar, pero de una manera diferente. Ambas son de dos directores geniales, ambas tienen protagonistas que no habÃa visto en este tipo de papeles, ambas hablan de buscar tu lugar en el mundo, de sintonizar y volverte uno con el mundo en sÃ.
Into the wild, de Sean Penn, está basada en la historia real de Alexander Supertramp. Me dejó sin aliento. Literalmente. Sean Penn se encontró con el libro de Jon Krakauer en un aeropuerto, empezó a leerlo y no paró hasta terminarlo. Al finalizarlo, automáticamente buscó los derechos para la pelÃcula, lo cuál le llevó casi 10 años. Valió la pena.
Yo la vi por movie city, pueden alquilarla o verla online: http://www.peliculasid.com/peliculas/into-the-wild.html
“Away we go”, de Sam Mendes. En principio, me gustó la gráfica del afiche porque me hizo acordar a la de la intro de “Juno”, después cuando vi quién era el director y de qué se trataba, dudé un poquito, pero la verdad que la sentà como una reivindicación de Sam hacia mà (quién sos, nena?) porque me habÃa roto el corazón con “Revolutionary road” y esta historia es en mucho, la misma, pero con personajes más… valientes? decididos? suertudos? No sé, pero al menos buscan otra forma de encontrar su camino. (perdón por el trailer doblado, no lo encontré con subtÃtulos)
Es bastante nueva, en Argentina se estrenó el mes pasado en el festival de Mar del Plata, asà que calculo que cuando se cansen de estrenar pelÃculas de acción y findelmundistas, va a aparecer. Sino, para verla online (como yo, tramposa, tramposa, nani), acá va el link (novio, no la veas, quiero volver a verla con vos): http://www.peliculasid.com/peliculas/away-we-go.html
Veanlas, después me cuentan