Dear God
Estimado Dios:
Por medio de la presente te solicito que, en retribución a la buena acción acometida el dÃa miércoles 6 de agosto de 2008, hagas llegar a mi persona de la manera más pronta y efectiva posible el pago por el servicio prestado. A continuación se detalla el hecho:
Iba yo camino al laboratorio donde una semana atrás habÃanme hecho pelota el brazo para efectuar unos analà clÃnicos (de lo cuál no me quejé y le dije al señor estrator (?) de sangre: “revuelva nomás, que mis venas son medio taradas”; tome nota tatita dios, esto suma otro punto) a retirar dichos estudios cuando recordé que, por la gracia de a quién remito este pedido, habÃaseme depositado mi sueldo y jornal y decidà pasar por el cajero automático a sacar unas pocas y tristes chirolas.
Encontrome el destino esperando a que una persona de señores mayores (en buen estado, nada de viejitos destartalados, pero mayores al fin) salieran de realizar su operación financiera. Esperóles su servidora con paciencia a que terminaran su feroz lucha contra la tecnologÃa, comprendiendo que alguna vez ella misma será una vieja peleando contra alguna modernidat inentendible. Agradecióles de la manera correspondiente por la amabilidat del caballero al sostener la puerta para mi ingreso al recinto transactorio (qué dÃa que tengo) y sorprendime al leer en la pantalla las palabras: “¿desea realizar otra operación? si —> no —->”
Corrioles su servidora por la calle al grito de: “senior, senior, esperesé un cacho, senior” y devolvióles la tarjeta que habÃanse dejado olvidada en la ranura del cajero automático (es de los guachos que no hacen pi pi pi cuando terminaste una operación). El matrimonio (me hice la novela y los casé) de adultos mayores agradeciome la acción ampliamente y marchose por su camino. Y yo por el mÃo, qué iba hacer?
Por todo ellio, querido padre celestial, espero el pago acordado. Pero en vez de hacerme llegar esta fantástica lámpara como habÃamos acordado:

Prefiero, si es posible, un poco de paz mental para mi chico, que me lo están volviendo loco en el antro ese que denominan trabajo. Y si nos tirás una idea geneaal como para volvernos ricos, tampoco estarÃa de más.
Atte
Nani









Que raro, a mi me dijo Dios más temprano: “Le debo un favor a la Nani, mandale el link para arreglar las categorÃas y después te lo devuelvo yo, que no tengo tiempo de comprar una lámpara”, ¿nos estará haciendo a todos lo mismo? En ese caso los favores nos los debemos entre todos nosotros y refuerza la hipótesis de que Dios no es precisamente lo que se dice honesto.
Beso y buen fin de semana, saludos a tu chico.
jajaja dios no es honesto.. tio no me distrigas q me olvido lo q le iba a comentar a nani.. bueno se me fue. Si dios esta regalando lamparas voy a esperar al mes q viene para salir de este encierro a hacer buenas acciones, hay tipo un catalogo de recompensa del mes? me avisan cuando esta dando trabajo please?